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martes, 3 de septiembre de 2013

Todo al negro

¡Hola a todos!
Estoy de vuelta con muchas ganas, espero poder sacar tiempo para hacerme fotos de los outfits y preparar las entradas como a mí me gusta.
Os pongo un poco en situación, hace unas semanas os contaba que había empezado a hacer caminatas con mi hermana y a controlar un poco más la alimentación, hoy os puedo decir que estoy muy contenta con los resultados que estoy consiguiendo: he bajado peso (estoy muy cerca de cumplir la primera meta que me puse al empezar con El Plan) y volúmen, he reducido las cantidades de las comidas sin pasar hambre y ya no me cuesta comer menos. ¡Es todo un record para mí! Sobre todo porque he logrado ser constante y armarme de fuerza de voluntad para conseguir mis metas. Pero vamos a lo que vamos.
Hacía mucho tiempo que no me vestía completamente de negro, es una de las cosas que abandoné al poco de empezar con el blog. Que el negro estiliza lo sabemos todas, por eso yo era fiel a ese color, pero también ha que darle un poco de luz a los días, que no parezca que vamos de luto permanente. Aún así, ayer me rendí al total black y le di un toque personal que, aunque suene mal decirlo, llamó muchísimo la atención. De hecho, ayer volví a casa con la autoestima por las nubes gracias a la gente que me dijo que estaba guapísima (momento egocéntrico) ¡y qué bien sienta oírlo! Pero os dejo con las fotos para que juzguéis vosotros.



Camiseta/ T-shirt: Stradivarius (New)
Pantalones/ Trousers: H&M (Old)
Zapatos/ Shoes: Pisadas By Los Caprichos de Miranda
Pulseras finas/ Thins bracelets: Los Caprichos de Miranda
Brazalete/ Bracelet: Rastro
Pinza del pelo/ Hair pin: Yamamay

viernes, 26 de julio de 2013

El Plan: ¡Nos vamos a andar!

¡Hola a todos y todas!
Hoy vengo un poco a contaros mi vida en verso. ¡Que no, que es broma! Lo que sí vengo a contaros es que he vuelto (¡otra vez!) a retomar el plan. Ya sabemos todos que la fuerza de voluntad es mi archienemiga y me abandona a la mínima de cambio, pero creo que esta vez es la definitiva. ¿Por qué? Pues porque tengo compañía y eso siempre ayuda.
Hace ya algún tiempo, creo que por principios de año, una amiga me dijo que quería ir a andar, paseos largos y a buen ritmo, cuando hiciera menos frío. Ese día nunca llegó y yo me quedaba con la cosa de no hacer nada (lo admito, mi deporte preferido es el silling o el tumbing). A principios de verano le comenté a mi hermana de ir a andar cuando yo volviera de trabajar, pero entre unas cosas y otras lo fuimos dejando. Ella curraba de miércoles a viernes en una tienda por las mañanas y cuando volvía a casa ya era tarde para ir a andar. Con las tardes dedicadas al completo a "Los Caprichos de Miranda" no nos quedaba tiempo. Pero la echaron (no la renovaron, vaya) y eso la ha dejado con las mañanas libres.
El fin de semana pasado empezamos a hablar de ir a andar y establecerlo como rutina. Quizá hubiera sido mejor empezar cuando yo estaba de vacaciones, por aquello de no empezar las "marchas" reventada desde el principio, pero como lo importante era ponerse, pues nos pusimos.
De la ruta de esta mañana.
 Nos bajamos el Runtastic, que va muy bien porque te cuenta el tiempo, los kilómetros que haces, el ritmo que llevas y las calorías quemadas (menos mal que NO me pagan por decirlo...) y además te mandan mails súper motivadores del palo "Ya has quemado 1.000 kcal, puedes sentarte y comerte una pizza sin remordimientos" (leasé en clave de humor, por favor).
Además, y como todos sabemos que el deporte no sirve de nada si al acabar te zampas una olla de cocido (ay por Dios, con el calor que hace... Apuff) he (hemos) empezado a comer más sano o, al menos, menos cantidad. En casa tenemos la ventaja de que cocinamos nosotras y la desventaja de que mi madre (a pesar de todo lo que tiene encima) no nos apoya una migaja con El Plan y llena la casa de bollería que llama y tienta y... ¡argh! En esos momentos pienso en una cosa que escribió Eli (Vístete que Vienen Curvas) en un comentario de su post del pasado día 15 (espero que no le importe que lo copie sin su permiso, pero me estoy dando cuenta ahora al escribirlo sobre la marcha. Por adelantado, lo siento) "hay que encontrar LA MOTIVACIÓN, yo ahora lo que hago, cada vez que me entran ganas de atacar la nevera o el armario, me paro y pienso por qué quiero comer (por ejemplo: porque estoy estresada de tanto trabajo que tengo, me pregunto si el atracón me aliviará el problema, la respuesta siempre es NO, tomo la dirección opuesta a la cocina y sigo trabajando)... es DIFÍCIL, MUY DIFÍCIL... pero de momento me funciona..."
Voy a seros sincera, desde que tengo uso de razón, he usado la comida como medio de escape: que estoy contenta como, que estoy triste, enfadada, agobiada... como. Y no poco, atracones, que me da igual lo que pille (no exactamente, pero casi) y luego me siento mal conmigo misma, me arrepiento dle atracón. Y ahí paro, en el arrepentimiento. Reconozco que, un día, el de medicina interna me traumatizó diciéndome que, aunque no lo vomitara después, lo que hacía se consideraba bulimia (¿?), aún con esas, seguí.
Pues bien, desde que el lunes empezara (de nuevo) con El Plan, antes del atracón pienso si de verdad eso me va a arreglar algo o me va a hacer sentir mejor o si de verdad tengo hambre. Si la respuesta es NO, no como, aunque cueste. Si la respuesta (sobre todo a la última) es SÍ, me he hecho con un arsenal de infusiones frías que están de vicio y sacian que da gusto. Y mato dos pájaros de un tiro ya que, además, son drenantes.
De la ruta de esta mañana. Por Lory.

Por twitter voy contando un poco por encima las sesiones de "entrenamiento" que hacemos. Durante esta semana hemos andado 24km en 4 sesiones, unas 4 horas y media y yo he hecho, además, 5km de bici estática. He tenido agujetas en las piernas (y hasta en el trasero, para ser totalmente franca) hasta ayer, se me han recalentado los pies y salido ampollas (porque este calor no es normal y si le sumamos la falta de costumbre ya ni os cuento) y acabo hecha polvo, llegando a casa y tirándome en plancha sobre la cama porque no puedo con mi alma. Pero no voy a rendirme, sobre todo porque hoy la báscula me ha dado una alegría, una recompensa en forma de ¡1 kilo! perdido en estos 5 días. Eso me hace sentir orgullosa de mí misma, por no rendirme a pesar de las "adversidades" y me anima a seguir, porque mola cuando vemos resultados.
Os seguiré contando :)
¡Un beso!

PD: Os pondría un look de los que uso para ir a andar, pero no tenemos el glamour de las famosas que salen tan divinas en las revistas cuando va a correr. Me planto un pirata de Decathlon y una camiseta y ¡a tirar millas!

lunes, 18 de marzo de 2013

El Plan

¡Buenos días!
Os tuve un poco (bastante, por no decir del todo) abandonadas la semana pasada y es que fue una semana de mucho ajetreo personal y profesional.

Creo que ya os comenté hace algún tiempo que mi madre iba a ser operada de reducción de estómago. Pues bien, nos dieron fecha y estaba casi al 100% seguro, ya estábamos preparándolo todo para que no llegara el día y nos pillara "en bragas", cuando nos llamaron para decir que faltaba el resultado de una prueba y que ESA prueba determinaría si finalmente se operaba el día 25 o no. Esa prueba era una biopsia que se hizo el 20 de junio y que buscaba, casi específicamente, una bacteria llamada Helicobacter Pylori. Si daba positivo, la operación se pospondría hasta que el bicho se fuera. Y así fue, dio positivo. Y ahora nos toca esperar, otra vez.

Con la operación tan inminente tocaba, además, ponerse manos a la obra y dejar de posponer uno de los objetivos que me había puesto este año y que siempre encontraba una excusa para dejar para otro día. Me había propuesto un cambio de hábitos que no acababa de llegar por pereza, vagancia y falta de ganas, pero que al final he puesto en marcha. No es una dieta porque no quiero que acabe un día y todo vuelva a ser como era, es un cambio de rutinas. Algunas, con el tiempo, podré dejarlas, otras espero que se queden para siempre.

Principalmente hay dos cosas que estoy haciendo: bici (estática) todas las mañanas cuando vuelvo de trabajar y reducir cantidades de comidas.

La bici llevaba acumulando polvo ni sé el tiempo, la veía y me daba pereza subirme, pero el lunes pasado me dije "Hoy es el día", me calcé unas deportivas más viejinas y me subí. 15 minutos, lo que aguantó mi rodilla sin agonizar. Reconozco que el primer día fue duro, el segundo ya no me dolió tanto, aunque no quise forzar y me bajé también a los 15 minutos. Hoy ya ni se ha quejado... Como soy un culo inquieto y lo de mirar a la pared mientras pedaleo no va mucho conmigo, me cojo un libro y ale, a darle a los pedales. Así estoy entretenida...
Más conocida como potro de tortura

Lo de las comidas lo llevo bien. Como de todo en menor cantidad y un par de días a la semana me ceno un yogur con cereales o fruta, mientras que el resto he reducido considerablemente la cantidad teniendo en cuenta que entre que acabo de cenar y me voy a la cama apenas suele pasar una hora. Eso sí, cumplo religiosamente una cosa que me comentaron el otro día y he comprobado que es efectiva: comer 6 veces al día. De este modo el metabolismo no para, pero además no llegas con tanto hambre a la siguiente "comida principal". Mi esquema es este:

Pre-Desayuno Café
Desayuno
Almuerzo Té o fruta
Comida
Merienda Infusión o 1/2 sandwich
Cena

La cuestión es comer cada 2 o 3 horas. Más veces, pero menos cantidad. Para llevar un control apunto (casi) todo lo que como, sobre todo las principales y, si me paso al mediodía, procuro cenar muy ligero. Este paso de apuntarlo todo, con el tiempo, dejaré de hacerlo, no me parece muy "sano" andar controlando lo que se come, es un tanto enfermiszo, pero mientras me habitúo a la NO dieta, prefiero llevarlo así.

Y, por último, pasar de la báscula. Confieso que en este paso he pecado. Se trata de pesarse sólo una vez por semana. Siempre el mismo día y a poder ser con la misma ropa (por aquello de evitar sustos, los vaqueros pesan una barbaridad y ni qué decir de algunos zapatos...). Yo me pesé el lunes pasado y el pecado lo cometí el sábado, que no me sufría la condición y tuve que subirme a la báscula. Pero la "pesada" oficial ha sido esta mañana tras la sesión de bici y me he bajado más feliz que unas castañuelas al comprobar que me dejé en el camino de la semana pasada 2 kilitos (entre ellos retención de líquidos...).

Así da gusto cambiar de hábitos. Parece que cuando vemos resultados más o menos rápidos nos animamos a seguir adelante. En cambio, si vemos que el esfuerzo apenas ha servido de nada pues...
¡Ah! Me dejo algo importante. Cuando hacemos algo bien, nos gusta que nos recompensen por ello. Por eso es necesario que también lo hagamos con nosotras mismas si nos portamos bien con "el plan". Una merendola, una cenita, algo de chocolate... o un caprichito, unas compras...

Cada semana iré metiendo alguna cosilla nueva al "plan". Esta, por ejemplo, toca ampliar el número de días que hago ejercicio. Andar ando todos los días y vivo con prisas (como dice mi madre) así que voy a todas partes con paso ligero, pero espero poder subirme más días a la bici e ir aumentando el tiempo. Intentaré ir contandoos mis progresos.


Ahora, cambiando de tema, supongo que todas o casi todas las que me seguís y leeis sabréis ya de esta encuesta, aún así os la dejo aquí. Las chicas de ATAGRAMA quieren ahcerla llegar a los fabricantes para ver si conseguimos que se nos escuche aunque sea un poquito y dejen de vestirnos con sacos de estampados horrendos sólo por tener una talla grande. PINCHA AQUÍ PARA VER LA ENCUESTA


¡Un beso! (y perdón por la chapa de hoy)

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