Mostrando entradas con la etiqueta off topic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta off topic. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de junio de 2014

Cuatro meses en una entrada

¡Hola, hola!
He vuelto (otra vez) y creo que esta será la definitiva (lo espero de verdad). Tras esta larga y obligatoria ausencia, vuelvo a coger el blog con ganas de escribiros y, por supuesto, de leeros.
Como algunos sabréis, hace cuatro meses, operaron a mi madre. Fue una operación complicada que, por suerte, salió bien, tanto, que la recuperación ha sido más rápida de lo esperado y todo va viento en popa ¡a toda vela! Esa operación fue la que me hizo cambiar "radicalmente" el chip. Reconozco que al principio lo hice pensando en mi autoestima y en cómo me sentiría a medida que mi madre adelgazara a pasos agigantados y me mantenía igual o con más peso. Ese fue el principal motivo, sí, pero luego me di cuenta de que no quería pasar por lo que ella ha pasado (y está pasando). A estas alturas, supongo, sabréis que hablo de una operación de cirugía bariátrica (una reducción de estómago e intestino, vaya). Han sido más de 2 años de pruebas de todo tipo, de esperar, de no poder hacer planes a largo plazo... y, por fin, llegó el día. Y, después de eso, meses de dieta estricta, de comidas aburridas... Y es por eso que sigo convencida de que NO quiero pasar por todo eso. Y decidí cambiar "de vida", de hábitos. Quienes me sigan por Instagram (@vanetibiris1926) sabréis que hablo de la archiconocida "Healthy Life". Reconozco que no la llevo a rajatabla, a veces me paso, pero he aprendido a compensar los excesos. Eso y pasarme más de dos meses sin coche por un accidente ha ayudado mucho. Os confesaré que lo pasé muy mal al principio, tenía muchísima ansiedad, quería comer, picar... ahora lo llevo mucho mejor y, aunque hay días que atacaría la nevera y la dejaría vacía, controlo ese impulso, me preparo una infusión (mi casa parece una tetería) y me la tomo tranquilita viendo una serie o algo parecido.
Hablando de Instagram, como no tengo aún ningún outfit preparado (hoy empiezo con las fotos, lo prometo) os dejo un resumen de estos meses con los outfits que he ido compartiendo en las redes.
28 de Febrero ¡Buenos días! Llevo 5 horas en pie y no sé ni como me tengo, pero una sonrisa, Izal en Spotify y ¡a por el viernes! #sinmaquillar #alosalvaje #makethemwonderwhyyoukeeponsmiling

13 de Marzo Los cinturones empiezan a convertirse en mis inseparables. La ropa que no me entraba se me empieza a quedar grande. Y lo mejor no es que la gente lo note, es que yo me siento mejor, que voy alcanzando mis metas, me veo mejor y estoy mejorando algo tan importante como es mi salud.
27 de Marzo Os iba a enseñar el modelito (outfit, que para eso soy ¿blogger?) de hoy y Duna ha reclamado su derecho a salí en las fotos o a recibir mimos, no lo tengo muy claro.
7 de Abril Coral y azulón. Con este solecito me creo que ya estamos en verano y saco los colores del armario. Aunque la verdad, tampoco me queda mucho remedio porque mi madre ha heredado mis dos vaqueros antes de lo que esperaba. Menos mal que yo voy heredando ropa de Lory Necropsy ...
11 de Abril Las bloggers también usamos chándal. Que no iba a ser todo glamour Ü. Pantalón de primark, camiseta de Decathlon y deportivas adidas. Me voy a trabajar
10 de Mayo Hacía tiempo que quería hacer este montaje. Más por ver yo la evolución que por enseñarosla a vosotros. La primera foto es del primer outfit que subí al Blog. Después engordé. Entré en bucle en el que perdía un kilo y cogía 2. Empecé “El plan" infinidad de veces y lo abandonaba antes de empezar a ver resultados. En Julio de 2013 decidí que ya estaba bien de abandonar casi sin empezar y retomé “El plan" con ganas. Perdí unos 8 kilos y no los recuperé a pesar de abandonarlo allá por septiembre. Fue a finales de Enero de este año cuando lo cogí en serio y con más ganas. Empecé a cuidar mi alimentación y a hacer más ejercicio y, a día de hoy, he perdido (en total) cerca de 28 kilos. Sólo me arrepiento de no haber tomado la decisión antes. #personal #healthylife
21 de Mayo Verde, que te quiero verde. Tenía muchas ganas de comprarme un pantalón de flores. He de reconocer que tenía mis reparos: “eso no me va a quedar bien" “Eso me hará más gorda"... Habrá quien sepa de lo que hablo. Pero, al final, caí. Me los probé. Me miré. Me Remire. Y se vinieron conmigo a casa sin saber muy bien con qué me pondría yo unos pantalones de flores verdes. Hasta que he caído en esta blusa que me pasó @lorynecropsy hace unos meses. Lo he combinado con mi americana negra y unas bailarinas y este es el resultado. A falta de poder postear outfits en el Blog, os los enseño por aquí.
24 de Mayo Les decía antes a mis amigas que, últimamente me siento bien conmigo misma y con mi aspecto. Y me suena raro decirlo en voz alta porque siempre solía ser lo contrario. Ahí es donde me doy cuenta de que el cambio no es sólo físico.
No vemos mañana con un nuevo post.
¡Un beso!

miércoles, 12 de febrero de 2014

¿Cómo buscar el outfit perfecto para una boda y no morir en el intento?

¡Qué alguien me lo diga!
Como muchas sabréis, este año, más concretamente en Junio, se casa una amiga mía. De esas amigas de toda la vida (más de 13 años juntas...) que convierten su boda en un compromiso ineludible. Hace tanto que sé que se casa que me ha dado mucho tiempo para pensar en el modelito que quiero llevar. Y lo tenía claro, lo tenía muy claro. Pero volvemos a lo de siempre, de lo que queremos y nos gusta a lo que luego encontramos en el mercado de tallas grandes hay un abismo. Si a eso le sumamos que mi presupuesto es limitado, que no puedo (ni quiero) llevar tacones y que el tiempo aquí es lo más cambiante e inseguro que te puedes encontrar ¡buscar el modelito es una odisea!
Por el momento me han dicho que espere, que en cuanto empiecen a llegar las cosas de temporada nueva pase ¡porque las tallas más grandes vuelan! Y yo me pregunto, si es así, ¿por qué no traen más cantidad de esas tallas? Eso por un lado, por otro me dijeron que la olución era elegir un modelo, probarme la talla más grande que tuvieran en tienda y luego hacerlo a medida y con la opción de cambiarle el color y algunos detalles. Que como solución está genial, pero el presupuesto se resiente demasiado (600€ por un vestido que sólo voy a llevar ese día me parece exageradísimo)
Como siempre que voy a comprar ropa, mejor dicho, a buscar algo concreto, volví a casa enfadada, cansada y con muchas ganas de llorar y ya no sólo por no encontrar nada que me gustase. Si a eso le sumamos el "es que en tu talla va a ser difícil..." (eso duele cuando estás en proceso de adelgazamiento) y que llevo una semana arrastrando una lumbalgia que parece querer derivar en ciática, os podéis imaginar (estar aquí sentada escribiendo esto me está matando de dolor).
Y aquí viene el propósito de este post: ¡NECESITO VUESTRA AYUDA! Me había empeñado en comprar las cosas en mi ciudad por aquello de apoyar al comercio local y esas cosas que tanto suelo predicar, pero me temo que va a ser imposible. Tampoco quería comprarlo en grandes cadenas (Zara, Primark...) porque sospecho que mis amigas vayan a comprarlo ahí y no hay nada que más tema que presentarme en la boda con el mismo traje que otra persona... Y, claro, una no está acostumbrada a comprar ropa online por lo típico ¿y si no me queda bien? ¿y si me va grande o pequeño? ¿y si la calidad es pésima? y un largo etc. La verdad es que apenas he empezado a buscar "físicamente" y online he visto ya varias cosas que me gustan, pero no me atrevo.
Os dejo lo que es (más o menos) mi idea, pero sin tacones, claro.
¿Cuáles son vuestras tiendas online de confianza?
¿Compraríais el outfit para una boda por internet?

viernes, 26 de julio de 2013

El Plan: ¡Nos vamos a andar!

¡Hola a todos y todas!
Hoy vengo un poco a contaros mi vida en verso. ¡Que no, que es broma! Lo que sí vengo a contaros es que he vuelto (¡otra vez!) a retomar el plan. Ya sabemos todos que la fuerza de voluntad es mi archienemiga y me abandona a la mínima de cambio, pero creo que esta vez es la definitiva. ¿Por qué? Pues porque tengo compañía y eso siempre ayuda.
Hace ya algún tiempo, creo que por principios de año, una amiga me dijo que quería ir a andar, paseos largos y a buen ritmo, cuando hiciera menos frío. Ese día nunca llegó y yo me quedaba con la cosa de no hacer nada (lo admito, mi deporte preferido es el silling o el tumbing). A principios de verano le comenté a mi hermana de ir a andar cuando yo volviera de trabajar, pero entre unas cosas y otras lo fuimos dejando. Ella curraba de miércoles a viernes en una tienda por las mañanas y cuando volvía a casa ya era tarde para ir a andar. Con las tardes dedicadas al completo a "Los Caprichos de Miranda" no nos quedaba tiempo. Pero la echaron (no la renovaron, vaya) y eso la ha dejado con las mañanas libres.
El fin de semana pasado empezamos a hablar de ir a andar y establecerlo como rutina. Quizá hubiera sido mejor empezar cuando yo estaba de vacaciones, por aquello de no empezar las "marchas" reventada desde el principio, pero como lo importante era ponerse, pues nos pusimos.
De la ruta de esta mañana.
 Nos bajamos el Runtastic, que va muy bien porque te cuenta el tiempo, los kilómetros que haces, el ritmo que llevas y las calorías quemadas (menos mal que NO me pagan por decirlo...) y además te mandan mails súper motivadores del palo "Ya has quemado 1.000 kcal, puedes sentarte y comerte una pizza sin remordimientos" (leasé en clave de humor, por favor).
Además, y como todos sabemos que el deporte no sirve de nada si al acabar te zampas una olla de cocido (ay por Dios, con el calor que hace... Apuff) he (hemos) empezado a comer más sano o, al menos, menos cantidad. En casa tenemos la ventaja de que cocinamos nosotras y la desventaja de que mi madre (a pesar de todo lo que tiene encima) no nos apoya una migaja con El Plan y llena la casa de bollería que llama y tienta y... ¡argh! En esos momentos pienso en una cosa que escribió Eli (Vístete que Vienen Curvas) en un comentario de su post del pasado día 15 (espero que no le importe que lo copie sin su permiso, pero me estoy dando cuenta ahora al escribirlo sobre la marcha. Por adelantado, lo siento) "hay que encontrar LA MOTIVACIÓN, yo ahora lo que hago, cada vez que me entran ganas de atacar la nevera o el armario, me paro y pienso por qué quiero comer (por ejemplo: porque estoy estresada de tanto trabajo que tengo, me pregunto si el atracón me aliviará el problema, la respuesta siempre es NO, tomo la dirección opuesta a la cocina y sigo trabajando)... es DIFÍCIL, MUY DIFÍCIL... pero de momento me funciona..."
Voy a seros sincera, desde que tengo uso de razón, he usado la comida como medio de escape: que estoy contenta como, que estoy triste, enfadada, agobiada... como. Y no poco, atracones, que me da igual lo que pille (no exactamente, pero casi) y luego me siento mal conmigo misma, me arrepiento dle atracón. Y ahí paro, en el arrepentimiento. Reconozco que, un día, el de medicina interna me traumatizó diciéndome que, aunque no lo vomitara después, lo que hacía se consideraba bulimia (¿?), aún con esas, seguí.
Pues bien, desde que el lunes empezara (de nuevo) con El Plan, antes del atracón pienso si de verdad eso me va a arreglar algo o me va a hacer sentir mejor o si de verdad tengo hambre. Si la respuesta es NO, no como, aunque cueste. Si la respuesta (sobre todo a la última) es SÍ, me he hecho con un arsenal de infusiones frías que están de vicio y sacian que da gusto. Y mato dos pájaros de un tiro ya que, además, son drenantes.
De la ruta de esta mañana. Por Lory.

Por twitter voy contando un poco por encima las sesiones de "entrenamiento" que hacemos. Durante esta semana hemos andado 24km en 4 sesiones, unas 4 horas y media y yo he hecho, además, 5km de bici estática. He tenido agujetas en las piernas (y hasta en el trasero, para ser totalmente franca) hasta ayer, se me han recalentado los pies y salido ampollas (porque este calor no es normal y si le sumamos la falta de costumbre ya ni os cuento) y acabo hecha polvo, llegando a casa y tirándome en plancha sobre la cama porque no puedo con mi alma. Pero no voy a rendirme, sobre todo porque hoy la báscula me ha dado una alegría, una recompensa en forma de ¡1 kilo! perdido en estos 5 días. Eso me hace sentir orgullosa de mí misma, por no rendirme a pesar de las "adversidades" y me anima a seguir, porque mola cuando vemos resultados.
Os seguiré contando :)
¡Un beso!

PD: Os pondría un look de los que uso para ir a andar, pero no tenemos el glamour de las famosas que salen tan divinas en las revistas cuando va a correr. Me planto un pirata de Decathlon y una camiseta y ¡a tirar millas!

martes, 16 de abril de 2013

Analizando la situación...

¡Buenos días!
Ayer no hubo post, la verdad es que he tenido un finde liadísimo, más bien, hemos tenido en "Los Caprichos de Miranda" una semana muy intensa y con mucho trabajo que aún tenemos (poco) por terminar, así que no pude preparar la entrada de ayer.
Va a ser un post-respuesta a todos los comentarios que me dejasteis en la entrada anterior porque me da no se qué contestar uno a uno ya que me parece un tema de dominio público y que puede ser interesante tanto para debatir como para tomar conciencia cada una de nosotras. Intentaré contestar por orden y no irme demasiado por las ramas, que viene siendo mi especialidad ;)

Mery Sintacones me comentaba que, cuando la fuerza de voluntad le falla, visualiza su objetivo y saca fuerzas de donde no las hay, es un cuento que tengo que aplicarme seriamente, porque en momentos de flaqueza no soy capaz de visualizar aquello por lo que estoy luchando y es cuando abandono. También sé por experiencia lo que cuesta "ponerse" y empezar a perder, en realidad, al principio de una "dieta" siempre se pierde más rápido y a medida que el cuerpo se acostumbra al nuevo hábito, los kilos bajan de menos en menos, pero sí que es cierto que cuando ves esos kilos que ya no están y que la ropa que tienes te va grande o la que te compras es más pequeña, ¡el subidón es impresionante! y anima a seguir cuidándose para no desandar lo andado. Y también es cierto que no puedes quitarte toooodos los caprichos, que si te prohíbes, por ejemplo, comer chocolate, el día que cojas una tableta no va a sobrar ni el envoltorio jeje

Hay algo que es común en todos los comentarios y es que no soy sólo yo la que se siente así. Lo escribí desde mi punto de vista, poniendo mis ejemplos porque cada persona es un mundo y cada uno/una lo llevamos como podemos. Pero, lógicamente, sé que somos muchos los que cada día nos enfrentamos a miradas más o menos discretas, a faltas de respeto que no siempre tienen que ser en voz alta, a caras de asco o comentarios salidos de tono que nos afectan más de lo que nos gustaría y de lo que deberían y, muchas veces, nos hacen bajar la guardia y caer en "la tentación.

Niamh  decía que también ha pasado por el bulling y que, entonces, veía que se metían con ella por gorda aunque había más motivos. La verdad es que yo en su día también pensaba lo mismo, sobre todo porque los insultos eran casi exclusivamente del orden de "vaca" y "foca" además del "cuatro ojos" o "gafotas" y tiendes a pensar que todos los problemas derivan de la talla, hasta que, como dice ella, con la perspectiva que da el tiempo, ves que el peso sólo es la forma más directa de atacarte. Con el tiempo y la experiencia se aprenden muchas cosas, eso sí el "trauma" de la infancia y la adolescencia pasando por ese maltrato sólo puede quitárselo uno mismo y la autoestima sólo puede fortalecerla uno mismo, empezar por querernos es el paso más importante que tenemos que dar para que los demás nos vean como queremos que nos vean, pero antes de eso hay que generarse un escudo para que "nos resbale" lo que nos dicen, las malas miradas, etc. y es francamente complicado si no eres un poco fuerte... Hay una cosa que siempre digo en casa y que las pocas veces que la he expuesto en mi grupo de amigos ha recibido el silencio por respuesta o un "eso tampoco es así", siempre digo que la persona que me quiera y que esté conmigo tendrá que hacerlo con mis virtudes y mis defectos y con mis kilos de más o de menos, y que el físico no es lo más importante de una persona, que lo importante es lo que hay dentro de esa persona. Al fin y al cabo, salvo que nos polioperemos, todos vamos a encoger y a arrugarnos el día de mañana, ¿no?

De la experiencia que cuenta Evelyne sólo puedo decir ¡OLÉ! Ante una situación como esa, lo fácil es achantarse y si bien es cierto que muchas veces nos vamos con la cabeza gacha y tragándonos las lágrimas para no darles el placer de vernos destrozados, esa gente que se mofa a espaldas de otras, por el motivo que sea, a parte ya de probar su propia medicina, se achanta cuando le plantas cara y le dices cuatro verdades. No creo que tener kilos de más deba hacer a alguien "especial" o diferente, no debería ser un motivo más de discriminación, ya tenemos bastantes. Los prejuicios hacen mucho daño.

España es un país latino, con una cultura tradicional de mujer con curvas, ¿dónde quedó aquello de que la forma "perfecta" de mujer era la de guitarra? ¿Dónde lo de las caderas generosas? Ahora parece que se impone la cultura del palillo (veasé el mondadientes)... Si aquí estamos así, no me quiero imaginar Francia si, como comenta Eve, es aún peor que España...

Y otra cosa al respecto del comentario de Evelyne, no peca de chulería, en absoluto, me parece, a simple vista, una mujer muy fuerte, con personalidad y carácter, ¡una mujer de bandera!

El comentario de Belladona es un claro ejemplo de cómo afectan los prejuicios. Casi todo el mundo ve a una persona "gorda" por la calle y piensa "se tiene que poner a bollos doblado". A pocos les da por pensar que puede ser fruto de una enfermedad o una medicación, que tal vez sea la persona que más sano come del mundo y algún factor le hace engordar... Aún recuerdo un día que mi madre volvió del médico llorando porque el "encantador" doctor le soltó la siguiente perlita: "Los elefantes también comen sólo hierba y mira cómo están de gordos". Flipa.

Y voy con el último, el de mónica tinkerbell hay días que te sientes mal, muy mal contigo misma, días que te miras al espejo y te sientes un bellezón... ¡como todas! Apuesto a que ni las modelos se ven bien todos los días... Me encantaría aprender a hacerme ropa, no porque no encuentre, por suerte gracias al blog estoy encontrando muchos sitios con ropa muy mona, sino porque desde niña he soñado con ser diseñadora de moda y con llevar cosas que nadie más tiene, estoy en ello, pero, repito, no porque no encuentre ropa, si no por el placer y el orgullo de decir "me lo he hecho yo" (aunque hago y me hago bastantes cosillas). Está claro que hay que hacer cosas con las que una se siente bien y a gusto, cosas que te hagan sentir mejor. ¡Hay que mimarse y dejarse mimar! (a ver si me aplico este cuento también)

Me he saltado un Anónimo que firma RUTH A. en el que da algunos consejos que son, básicamente, los que os comenté en El Plan y por eso quería terminar el post con él, para deciros que ayer retomé el plan, con ganas (y dolor de rodillas incluído) tocó peso, por ser el primer día, y me sorprendí al ver que apenas había cogido medio kilo tras abandonar el plan, supongo que, aunque fuera inconscientemente, seguía ingiriendo menos cantidad de comida... Ya os iré contando.

¡Un beso y mil gracias a todas por los comentarios, el apoyo y compartir conmigo vuestras experiencias!

viernes, 12 de abril de 2013

No soy "la gorda".

Acabo de leer la entrada "Amy, la gorda" en el blog de En busca de la talla perdida... y me he sentido tan identificada que tenía que escribir esto. Otras veces os he contado alguna cosa de cómo me siento con mi peso y esas cosas, pero hoy creo que, de verdad, voy a abrir en canal mi corazón y lo voy a plasmar aquí. Por supuesto que me da miedo, pánico, todos sabemos que por la red rondan alimañas sin respeto que se dedican a faltar al resto y a tratar de hundirles la moral. Si eres una de esas alimañas, para de leer aquí y vete por donde has venido, no eres bien recibido. A los demás, podéis seguir.
Hace unas semanas os hablaba de "El plan". A día de hoy os diré que tras dos semanas de plan, fracasé estrepitosamente. Llámadlo bajón, llamadlo principio de lumbalgia, artrosis en ambas rodillas... podéis elegir la excusa que queráis, tengo una colección de ellas. Lo importante es que fracasé. Y sí, tuve algo de lumbalgia y algo de artrosis (la tengo crónica desde que me atropelló un coche hace ocho años), pero nadie me puso la comida que no debía ingerir delante, ni me pusieron una pistola en la sien para que me cebara cual gorrino destinado a la matanza. No. Fui yo. Yo y mi grandísima falta de voluntad. Mi peor enemiga soy yo misma, lo sé, es lo que hay y trato de cambiarlo.
A día de hoy me digo todas las mañanas que es el día de retomar "El plan", de volver a ponerme en serio con el ejercicio y ponerme firme con la comida. El día de ser fuerte. Pero caigo. El día que encuentre los motivos de mi "debilidad", daré una fiesta.
El post de Carmen habla de aceptarse o esforzarse por cambiar a lo que queremos ser. Y yo me acepto, tengo mis días, como todos, pero me acepto. Y también quiero cambiar. Porque ambas cosas no están reñidas. Siempre he dicho que quiero adelgazar por salud, y en una grandísima parte es así, pero no es 100% cierto. Mentiría si dijera que me miro al espejo y me veo bien, que me siento completamente bien al verme reflejada. No es así. Nunca. Ya no es que tenga un mal día y me vea más gorda o más fea o con malos pelos, no, es que me mire el día que me mire siempre acabo diciéndome "Ay, Vanessa, qué bien estarías sin este triponcio, o sin la lorza esta de aquí. Qué bien estarías con 20 kilos menos". Y en ese momento me doy cuenta de que, realmente, no me acepto físicamente, a veces ni siquiera me respeto.
Ahí empiezan los problemas. Pedimos respeto y las primeras (al menos en mi caso) que muchas veces no nos respetamos, somos nosotras mismas. Eso no quiere decir que los demás tengan carta blanca para insultarnos o maltratarnos de cualquier manera. Como bien dice Carmen, "Gorda" es un calificativo, pero se ha cargado de tanta negatividad que, según quién y cómo lo use, puede destrozar al receptor. Y es así. No es que usemos el término "mujer real" por buscar un eufemismo, (hablo en todo caso de mi manera de ver las cosas), no, lo usamos porque es un término que no puede malinterpretarse. No puede ser ofensivo para nadie porque, queridas, TODAS somos reales, TODAS tenemos un día en que nos vemos divinas y otro en que preferiríamos volver a la cama y enterrarnos en la mantas hasta que se nos pase la tontería de vernos horripilantes. Hasta la más divina. La cuestión está en vencer la tentación de escondernos, plantarnos nuestro mejor modelazo y decirle al mundo que tienes un mal día, sí, pero estás al pie del cañón.
Y es difícil. Es difícil no ceder a nuestro instinto de supervivencia. Es difícil no rendirse. Es difícil tratar de cambiar cuando todo son trabas y piedras en el camino. Comentaba en el blog de Carmen que aún recuerdo el día que bajaba andando de trabajar y me gritaron "Gorda" desde un coche. Ese mismo día pasó dos veces, las dos bajando de trabajar. Primero fue un chico en bici, después el del coche. Y sé que probablemente esas dos personas tengan el cerebro del tamaño de un guisante y la sensibilidad y el respeto hacia los demás se les quedara en el útero de sus madres, pero me dolió lo mismo que las palizas que me daba mi compañero de clase en el colegio por gorda y por "gafotas". Igual que todos los insultos que me comí desde los 9 hasta los 17 por gorda y por "gafotas". Nadie insulta a un figurín que corre por el parque, o a un señor mayor que va a andar con su radio y su bastón, ni a las amas de casa que se dan su paseo matinal cuando dejan a los niños en el cole. Pero a la gorda que anda o corre o patina o nada hay que insultarla, a la gorda que hace ejercicio en la calle o, simplemente, en público, parece que hay que faltarle al respeto por norma. Y no, señores, porque yo estoy gorda, pero soy tan persona como cualquiera y me merezco el mismo respeto (hablo en primera persona porque queda más como un "manifiesto"), no me merezco palizas ni insultos, no me merezco malos tratos. Soy una PERSONA no un trapo que se puede pisotear hasta que quede inservible.
Puedo decir orgullosa que he sobrevivido a lo que, ahora, se llama bulling, al maltrato escolar al que me vi sometida durante 12 largos años sin que ningún profesor hiciera nada en absoluto. Y todo porque era la gorda y la que llevaba gafas. El primer día que pisé una clase de la universidad, casi doy una fiesta, os lo prometo, fue la primera vez en mi vida que vivía en un ambiente estudiantil en paz, sin preocuparme del qué dirán". Pero lamento decir que la odisea no acaba ahí, la odisea sigue cada día en la calle, en las tiendas cuando la ropa no te va o la dependienta ni siquiera se digna a enseñarte nada alegando que "no hay talla para ti", de fiesta cuando todas tus amigas ligan y tu eres el posavasos... La odisea sigue todos los días, a todas horas, y por eso hay que luchar. Tenemos que luchar por aceptarnos y querernos y por cambiar lo que no nos gusta.
A ver si me aplico el cuento.
¡Un beso!

lunes, 18 de marzo de 2013

El Plan

¡Buenos días!
Os tuve un poco (bastante, por no decir del todo) abandonadas la semana pasada y es que fue una semana de mucho ajetreo personal y profesional.

Creo que ya os comenté hace algún tiempo que mi madre iba a ser operada de reducción de estómago. Pues bien, nos dieron fecha y estaba casi al 100% seguro, ya estábamos preparándolo todo para que no llegara el día y nos pillara "en bragas", cuando nos llamaron para decir que faltaba el resultado de una prueba y que ESA prueba determinaría si finalmente se operaba el día 25 o no. Esa prueba era una biopsia que se hizo el 20 de junio y que buscaba, casi específicamente, una bacteria llamada Helicobacter Pylori. Si daba positivo, la operación se pospondría hasta que el bicho se fuera. Y así fue, dio positivo. Y ahora nos toca esperar, otra vez.

Con la operación tan inminente tocaba, además, ponerse manos a la obra y dejar de posponer uno de los objetivos que me había puesto este año y que siempre encontraba una excusa para dejar para otro día. Me había propuesto un cambio de hábitos que no acababa de llegar por pereza, vagancia y falta de ganas, pero que al final he puesto en marcha. No es una dieta porque no quiero que acabe un día y todo vuelva a ser como era, es un cambio de rutinas. Algunas, con el tiempo, podré dejarlas, otras espero que se queden para siempre.

Principalmente hay dos cosas que estoy haciendo: bici (estática) todas las mañanas cuando vuelvo de trabajar y reducir cantidades de comidas.

La bici llevaba acumulando polvo ni sé el tiempo, la veía y me daba pereza subirme, pero el lunes pasado me dije "Hoy es el día", me calcé unas deportivas más viejinas y me subí. 15 minutos, lo que aguantó mi rodilla sin agonizar. Reconozco que el primer día fue duro, el segundo ya no me dolió tanto, aunque no quise forzar y me bajé también a los 15 minutos. Hoy ya ni se ha quejado... Como soy un culo inquieto y lo de mirar a la pared mientras pedaleo no va mucho conmigo, me cojo un libro y ale, a darle a los pedales. Así estoy entretenida...
Más conocida como potro de tortura

Lo de las comidas lo llevo bien. Como de todo en menor cantidad y un par de días a la semana me ceno un yogur con cereales o fruta, mientras que el resto he reducido considerablemente la cantidad teniendo en cuenta que entre que acabo de cenar y me voy a la cama apenas suele pasar una hora. Eso sí, cumplo religiosamente una cosa que me comentaron el otro día y he comprobado que es efectiva: comer 6 veces al día. De este modo el metabolismo no para, pero además no llegas con tanto hambre a la siguiente "comida principal". Mi esquema es este:

Pre-Desayuno Café
Desayuno
Almuerzo Té o fruta
Comida
Merienda Infusión o 1/2 sandwich
Cena

La cuestión es comer cada 2 o 3 horas. Más veces, pero menos cantidad. Para llevar un control apunto (casi) todo lo que como, sobre todo las principales y, si me paso al mediodía, procuro cenar muy ligero. Este paso de apuntarlo todo, con el tiempo, dejaré de hacerlo, no me parece muy "sano" andar controlando lo que se come, es un tanto enfermiszo, pero mientras me habitúo a la NO dieta, prefiero llevarlo así.

Y, por último, pasar de la báscula. Confieso que en este paso he pecado. Se trata de pesarse sólo una vez por semana. Siempre el mismo día y a poder ser con la misma ropa (por aquello de evitar sustos, los vaqueros pesan una barbaridad y ni qué decir de algunos zapatos...). Yo me pesé el lunes pasado y el pecado lo cometí el sábado, que no me sufría la condición y tuve que subirme a la báscula. Pero la "pesada" oficial ha sido esta mañana tras la sesión de bici y me he bajado más feliz que unas castañuelas al comprobar que me dejé en el camino de la semana pasada 2 kilitos (entre ellos retención de líquidos...).

Así da gusto cambiar de hábitos. Parece que cuando vemos resultados más o menos rápidos nos animamos a seguir adelante. En cambio, si vemos que el esfuerzo apenas ha servido de nada pues...
¡Ah! Me dejo algo importante. Cuando hacemos algo bien, nos gusta que nos recompensen por ello. Por eso es necesario que también lo hagamos con nosotras mismas si nos portamos bien con "el plan". Una merendola, una cenita, algo de chocolate... o un caprichito, unas compras...

Cada semana iré metiendo alguna cosilla nueva al "plan". Esta, por ejemplo, toca ampliar el número de días que hago ejercicio. Andar ando todos los días y vivo con prisas (como dice mi madre) así que voy a todas partes con paso ligero, pero espero poder subirme más días a la bici e ir aumentando el tiempo. Intentaré ir contandoos mis progresos.


Ahora, cambiando de tema, supongo que todas o casi todas las que me seguís y leeis sabréis ya de esta encuesta, aún así os la dejo aquí. Las chicas de ATAGRAMA quieren ahcerla llegar a los fabricantes para ver si conseguimos que se nos escuche aunque sea un poquito y dejen de vestirnos con sacos de estampados horrendos sólo por tener una talla grande. PINCHA AQUÍ PARA VER LA ENCUESTA


¡Un beso! (y perdón por la chapa de hoy)

viernes, 1 de marzo de 2013

¡Ayuda! Evento informal

Hace unos días os comentaba en twitter que a "Los Caprichos de Miranda" nos habían invitado nuestro primer "acto oficial" desde que empezáramos en esto. Se trata de la reinaguración de un bar. No un bar de estos súper modernos con sus zonas lunge y pijadas varias, no, es un bar de los de toda la vida. De los barra y taburetes. Este acto nos hace especial ilusión, no voy a negarlo. En las últimas semanas "la tienda" ha tenido un despegue impresionante, tanto que no me lo creo y casi no tenemos tiempo de descansar entre unas cosas y otras, pero hoy haremos una pausa para acudir a este evento que vine, además, de la mano de una de nuestras nuevas y mejores clientas.
Como dice el título, se trata de un evento informal, pero eso no quita para que lleve días dándole vueltas al asunto de qué ponerme para asistir. Por un lado se trata de dar una buena imagen tanto personal como de la marca y, de paso, hacer un poquito de publicidad ya que vamos a tratar con clientes que ya tenemos y con algunos potenciales. Por eso y dado que Los Caprichos de Miranda se dedica sobre todo a los complementos, tengo claro que, al menos, la bisutería que lleve será de la nuestra. Y aquí es donde viene la gran duda ¿y la ropa?

Una de mis ideas era el socorrido LBD, más concretamente el de Primark que llevé en nochevieja.
Imagen de recuerdo (jeje)
Y tirarme a la piscina con los zapatos
Un look sencillito al que le pondría una chaqueta o un blazer (no está el tiempo para ir en tirantes...) y poco más.

Otro look que tengo en mente es este, pero con un zapato más cerrado, que a 2ºC no hace para zapatos con encajes.
Cuando os puse este look en el blog ya os comenté que el tocado de Los Caprichos de Miranda (bueno, en su día dije Beyreba Franizzi, pero viene a ser lo mismo). Lo veo un poco excesivo y ahora llevo el pelo corto, por lo que no podría peinarme así. ¿Cómo lo véis?

Por último, la opción que más me tira tanto por comodidad como por versatilidad es plantarme un pitillo vaquero con una camiseta y un blazer, con los complementos adecuados puede dar mucho juego... ¿Qué opináis?

La verdad es que me estoy rayando mucho con esto y puede parecer una tontería, pero una es inexperta en esos lares y quiere causar una buena impresión...

Gracias por la ayuda.
¡Un beso!

jueves, 14 de febrero de 2013

Día de querer(SE)

Abro Spotify y voy directa a mi playlist "Buen Rollo", esa que está ahí para animarme cuando estoy de bajonazo y para no dejarme caer cuando estoy de buenas. Una lista de canciones que me dan precisamente eso, buen rollo. Y empiezo con "Hoy es el día" de Carlos Sadness. Porque sí, hoy es el día para empezar de nuevo, un día más que entra por la puerta y que tenemos enterito para nosotros. Y, por suerte o por desgracia, también es el día del amor por antonomasia.
En mis 26 años no he celebrado un solo San Valentín. Ni uno. No soy anti-San Valentín ni nada por el estilo aunque eso no me impide pensar que es un día de consumismo y el amor hay que demostrarlo día a día y no necesariamente con regalos más o menos caros. Y sí, los que me conocen saben que soy una romántica empedernida que, si bien no busco un príncipe (o princesa, quién sabe) azul, no ceso en mi empeño de encontrar esa media naranja que me complete. Pero hoy no me quiero poner ñoña.
Hay una persona que te tiene que querer más que nadie y que tiene que ser la primera en quererte SIEMPRE. Y esa persona tiene nombres y apellidos y tú la conoces mejor que nadie. Porque esa persona eres TÚ mismo. Sí, TÚ, el que está leyendo esto. Y como hoy es el día del amor, es el mejor día (aunque, como he dicho más arriba este día debería ser todos los días del año) para quererse un poco de más.
Otro año más propongo un plan para un San Valentín solito (o acompañado) en el que quererte es el principal ingrediente.
Cuídate (o deja que te cuiden)
 Un masaje relajante, para aliviar las tensiones del día a día...
Una mascarilla para limpiar tu piel...
Un cambio de look...

Date un gustazo
El chocolate es estupendo frente a la tristeza, la ansiedad, la irritabilidad y ¡dispara las endorfinas (hormonas de la felicidad)!


Si nadie se te adelante, regálate unas flores.



Aprovecha las rebajas para comprar ese vestido que tanto te gustaba, el jersey que necesitas o los zapatos que deseas con ansia desde hace meses... Además, ir de compras es un excelente ejercicio. ¡Ya no tienes excusa!

Relájate


Una de cine sola o acompañada. Mira la cartelera o alquila alguna peli. Que no falten las palomitas...

Lee un libro. Es sano, entretenido y hace trabajar al cerebro. Mejora tu imaginación y te traslada a otra dimensión.

Sal con tus amigas. Da una vuelta, toma un café y contaros la vida... no creo que haya plan mejor.

Pero sobre todo quiérete. Quiérete mucho...

¡Un beso!
 

miércoles, 9 de enero de 2013

¡Happy Birthday to me!

Voy a hacer este post para reírme un poco de mi misma, la verdad. No sé si habréis visto la película "500 días juntos". Hay una parte en que la pantalla se divide en dos, una mitad muestra las expectativas del protagonista y la otra la realidad. Algo así es lo que quiero hacer hoy, mostrar las expectativas que tenía de mi vida a estas alturas y la realidad en clave de humor, lo mejor que podemos hacer cuando las cosas no salen tal y como queremos es reírnos un poco de nosotros mismos, no tomárnoslo tan a pecho...


ExpectativasRealidad




Os dejo el anuncio de Campofrío, que creo que pega con el post de hoy, sobre todo esa frase de "Lo mejor que puedes hacer cuando estás desanimado es mirar lo que has conseguido, porque ya lo hiciste". Y es que de nada sirve mirar al pasado quedarnos con lo que no logramos, con las expectativas, hay mirar hacia delante, seguir tirando y luchando por lo que se quiere, tratar de ser positivos aunque nos rodee una situación tan poco alentadora.  
Hoy me caen 26 años, he puesto una pequeña lista de lo que quería haber conseguido a esta edad y la realidad de la situación, pero sabed que no me quedo con lo de arriba, me quedo con todo lo que he conseguido, que no es poco y que vale mucho.
 

¡Un beso!

lunes, 31 de diciembre de 2012

Revisando el 2013

Este año se me ha pasado volando. Casi sin enterarme, ya entrábamos en Diciembre y ahora se acaba sin que me haya dado cuenta. Un año más que se va. Sin pena ni gloria, para qué engañarnos. Hasta los últimos cuatro meses no ha asado nada excesivamente reseñable a parte de la visita de mi amiga Patry a la que quiero muchisísimo y he tenido el placer de ver dos veces este año, en verano y en septiembre, aunque la tercera no pudiera ser, seguro que nos vemos muchas veces más si la dichosa crisis nos lo permite.
Septiembre 2012. Con Lory y mi amiga Patry.

Este año tenía un reto, me gusta más esa palabra que "propósito" porque estos últimos siempre acabo incumpliéndolos. Mi reto este año era adelgazar, por mi salud física y psicológica y he conseguido dejarme en el camino de estos doce meses ¡10 kilos! No es que sea una barbaridad, apenas he bajado una talla, pero me siento orgullosa de haber cumplido mi objetivo y sigue siendo mi reto para el 2013.
Yo me lo noto mucho en la cara, aunque también hacen mucho las lentillas, claro.
Diciembre 2011
 Como he dicho antes, el año pasó sin pena ni gloria. Apenas he salido de fiesta porque arrastro muchísimo cansancio por el trabajo, los madrugones no son nada buenos y hay días que noto que me distancio mucho de mis amigos.
Por otro lado, he dado muchos pasos importantes para salir del pozo en que estaba sumida en gran parte porque tenía la autoestima destrozada y necesité ayuda experta para empezar a aceptarme y tirar p'alante. Poco a poco lo voy consiguiendo y vosotras, que me leeis y me comentais sois una grandísima ayuda.
También ha sido un año, más bien un  fin de año, con bastante buena suerte y es que no me esperaba en absoluto lo que pasó en Septiembre cuando mi amiga Patry me mandó un WathsApp avisándome de un sorteo para conocer a Love Of Lesbian con motivo del Ebrovisión. Dudé mucho si participar, pero no tenía nada que perder y lo hice. Quedé la penúltima de 10 afortunados que podíamos entrar a verlos ¡y a mi amia también le tocó! Así que se vino de visita express para "recoger su premio".
Siempre que voy a un festival lo hago con tiempo, me gusta estar relajadita antes de entrar, no ir corriendo a los sitios, así que estábamos en el bar tomándonos un café cuando vimos aparecer al cantante de LoL (Santi). Mi hermana le pidió una foto ya que ella no había ganado el pase al backstage y, muy amable, le dijo que en ese momento no, pero que se apuntaba su nombre y después del concierto la pasaba detrás de las bambalinas ¡y lo hizo! Se portó muy bien. Y además tengo mis disco "La noche eterna. Los días no vividos." firmadísimo y le pudimos hacer un regalazo a mi amiga Angie al mandarle "Yo mataré monstruos por ti" también firmado. Son amor y no sólo encima del escenario.
Foto mala donde las haya, me pillaron hablando y pixelo a mi amiga porque me mata si pongo esta foto "al natural", pero salimos con Santi.
Depués de septiembre vino Octubre (obvio) y con él el esperadísimo concierto de Supersumarina para el que teníamos pase para la prueba de sonido y que resultó coincidir con el cabo de año de mi abuelo, así que no pudimos ir a la prueba de sonido, pero corrimos para ir al concierto. Supersubmarina en directo son mil veces mejores que en el disco, despiden un magnetismo difícil de explicar, son brutales, tienen mucha fuerza. Y además son encantadores durante el concierto y después, cuando salen a tomarse unas copas con los asistentes. Aún recuerdo las palabras de Jaime diciendo que en Miranda les tratamos siempre tan bien que siempre tienen ganas de volver. Algo que también me dijo Julián, de Love os Lesbian.

 De Noviembre podría poneros mil fotos de los cinco dias en Valencia, pero hay una que resume perfectamente esa semana que, a pesar de que faltaba gente y que el tiempo no acompañó, fue absolutamente genial. El circuito de Cheste, para mí, es un lugar muy especial, porque veo a gente a la que quiero muchísimo y que tengo muy lejos y siempre ocurren cosas divertidas y emocionantes. Es un sitio donde, cada vez que voy, cumplo un sueño diferente.

Foto de grupo en el paddock del circuito. La pimera vez que conseguimos entrar juntas.
No creaís que somos VIP's o tenemos enchufe o algo, la verdad es que este año ha sido relativamente fácil conseguir los pases pidiendo cual mendigas en la puerta del circuito jeje. Esta es una minúscula muestra de por qué Cheste es especial.

Con Álvaro Bautista el día de Campeones (es una entrada aparte con fines solidarios)

Lory y yo con Karlos Arguiñano.

Con el siempre simpático Gino Borsoi.

Con mi adorado Raúl Jara.
Y llegó Diciembre. Me gusta planear durante todo el mes lo que me pondré en Nochevieja. Este año había aprovechado la apertura de Primark en Vitoria para comprarme un vestido monísimo que a día de hoy no sé si podré lucir. Ayer me lesioné un rodilla de una forma que aún no comprendo y me la vendaron en Urgencias para que no haga excesivos esfuerzos, aunque no quise coger la baja. Mañana veremos cómo va el asunto y si me pongo el vestido para algo más que las fotos del blog y para ir de mi casa a la de mi abuela (que están a 20 metros una de otra).

Así se acaba mi año. Un año con sus altibajos, con un par de viajes cortitos, a Madrid en verano y el de Valencia en Noviembre, pocos momentos reseñables, pero que son muy importantes y con el deseo de que 2013 pase al menos igual que este 2012 que ya nos deja.

¡Feliz 2013 (2012+1)!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!

Con un poco de retraso, pero aquí estoy para felicitaros las fiestas. Sin foto del outfit de Nochebuena por faltsa de tiempo y porque se me torció por un par de incidentes.
El primero fue que no encontré una camiseta básica blanca en toda mi ciudad. Como leeis, ni una si no era el típico niky de chico. Ni en Stradivarius. Ni en Telares. ¡En ninguna parte! Así que mi primera idea, que era un look similar al de la foto, se me fue al garete.

Nos vamos de... Cena


El segundo incidente es algo más grave. Como algunas sabréis, soy reponedora en un supermercado y el lunes me tocó subir un ratito por la tarde para adecentar el lineal donde trabajo, cosa de poco tiempo, una media hora como mucho. Pues bien, tuve la mala suerte de resbalarme con un charquito que había dejado la máquina abrillantadora e irme al suelo haciendo un "espagat" que me ha dejado la pierna izquierda baldada y con serias sospechas de un esguince de tobillo, así que me despedí de los tacones que tenía previsto ponerme y me encomendé a las bailarinas y al final no me dio tiempo a pintarme las uñas ni nada. Un desastre, vaya.

Mi look fue algo similar a este (sin tener en cuenta que no encontraba el vestido y he tenido que hacer un cutre-montaje en polyvore). Llevaba un vestido de H&M de finales de temporada de verano.


Sin título #107

Lo dicho, que paséis muy buenos días rodeados de la gente a la que queréis.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...